Entrenamiento de los músculos del suelo pélvico

El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico (EMSP) está considerado por los expertos como primera linea de tratamiento para la disfunción vesical e intestinal y ante la existencia de prolapso de los órganos de la pelvis menor.

¿Quién puede beneficiarse del entrenamiento de los músculos del suelo pélvico?

El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico está recomendado para mujeres durante el embarazo, después del parto y para todas aquellas que presenten caída de los órganos pélvicos, conocido también con el nombre de prolapso.

Si por el contrario, encontrásemos músculos que estuvieran “contracturados”, el trabajo sería diferente, utilizar maniobras que nos ayuden a disminuir el grado de tensión que presente la musculatura tanto a nivel local como a distancia.

¿Cómo trabaja la musculatura del suelo pélvico?EL ENTRENAMIENTO DE LOS MÚSCULOS DEL SUELO PÉLVICO

La musculatura del suelo pélvico trabaja en sinergia con la faja abdominal, sobretodo transverso del abdomen y oblicuo interno, con los multífidus por la parte posterior y con el diafragma por la parte superior. La acción coordinada de estos músculos hace que ante cualquier actividad corporal el suelo pélvico se active milisegundos antes de que aumente la presión en la cavidad abdominal evitando así problemas por exceso de presión.  De este modo, nos aseguramos que los esfínteres se mantengan cerrados y que las vísceras abdominales puedan apoyarse en el suelo pélvico consiguiendo una óptima amortiguación de la presión ( véase imagen Contince Foundation of Australia).

Al igual que en mujeres que presentan prolapsos, las investigaciones demuestran que las mujeres tras el parto pierden estos patrones de activación motor. Si comparamos mujeres continentes ( sin niños), las mujeres después de dar a luz presentan una respuesta retarda e incluso debilitada de la musculatura del suelo pélvico.

A algunas mujeres les puede resultar fácil contraer la musculatura del suelo pélvico y a otras no. Cuando la debilidad de la musculatura del suelo pélvico se debe a un desgarro muscular o a un daño ocasionado por un estiramiento neural ( recordemos que los nervios no tienen capacidad elástica), la contracción muscular puede ser débil, nula o incluso imperceptible por las mujeres.

En ocasiones hasta se activan músculos a distancia, contracción de glúteos, aductores o erectores de tronco para intentar compensar esa debilidad. Se crean patrones de activación incorrectos.

Primero hay que valorar…

Al igual que cuando tenemos una lesión deportiva, laboral o incluso cuando nos sometemos a una cirugía nos resulta obvio entrenar la musculatura que se haya visto afectada, tras un parto el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico juega un papel primordial en la recuperación.

Una vez pasadas entre 8-12 semanas es necesaria una evaluación de la zona abomino perineal para saber que grado de disfunción puede presentar el suelo pélvico y la faja abdominal. Será necesario una anamnesis exhaustiva. Deberemos conocer si la mama refiere pesadez en la zona, valorar si existen zonas de sensibilidad alterada, controlar la función vesical y/o intestinal, examinar la fuerza de contracción de la musculatura del suelo pélvico con un testing muscular, inspeccionar la faja abdominal, etcétera.

Segundo hay que re-descubrir…

Hay muchas formas de localizar el suelo pélvico. Desde FisioFit Woman os vamos a dar un par de maneras.

Una opción puede ser tumbada boca arriba, alternar una contracción máxima con una relajación total de la zona. Muchas veces las mujeres no son capaces de notar la contracción pero sí la sensación de relajación. Otra alternativa puede ser sentada en una silla, con la espalda bien apoyada y los hombros relajados, intentar aproximar las tuberosidades isquiáticas ( “huesecillos sobre los que nos sentamos”) y notar como se va activando lentamente la musculatura hasta llegar a sentir la contracción del esfínter anal o incluso la parte inferior del abdomen.

Al principio las mujeres tienden a hacer demasiada fuerza. Esto hace que se contraigan los músculos que se activan con facilidad, es decir, aparecen compensaciones. En el re-descubrir de la zona es importante empezar con ejercicios lentos y suaves e ir aumentando gradualmente la intensidad de la contracción.

Tercero hay que entrenar la musculatura del suelo pélvico…

Nos referimos a trabajar inicialmente la fuerza para más adelante también trabajar el tono.

Una pauta básica de entrenamiento es 1-2 series de 10 contracciones de 10 segundos de duración 2-3 veces al día. Es importante relajar entre contracción y contracción.

Al inicio, la debilidad de la musculatura puede fatigar rápidamente a los músculos del suelo pélvico. Si esto es así, os recomendamos 4-5 repeticiones de 5 segundos de duración y progresivamente ir aumentando tanto en tiempo como en número de repeticiones hasta llegar a la pauta descrita anteriormente. Además podemos alternar contracciones rápidas, de 2-3 segundos de duración con contracciones lentas de 10 segundos de contracción. Además es mejor empezar con posiciones donde la gravedad no actúe, por ejemplo tumbada boca arriba y después pasar a posiciones donde se trabaje en contra de la gravedad, por ejemplo sentada o de pié.

Añadir que durante el entrenamiento es importante no bloquear la respiración, no apretar las nalgas, ni las piernas.

Utilizar este tipo de contracciones antes de levantar un peso, estornudar, saltar o toser hasta que no se activen de nuevo los patrones motores asegura la continencia y/o la gestión del exceso de presión que puede recibir el suelo pélvico.

En resumen, durante el embarazo, el postparto, ante la presencia de un prolapso, después de una cirugía pélvica como una histerectomía ( extirpación del útero) o de la reparación de un prolapso es interesante entrenar la musculatura del suelo pélvico siempre previo examen y con un fisioterapeuta que pueda supervisar tanto el trabajo como la evolución.

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Más información en :

www.fisiofitwoman.com

info@fisiofitwoman.com

Autora

Irene Fernández Centellas
Fisioterapeuta y Psiconeuroinmunóloga
Especializada en Uroginecologia, Obstetricia y Fisiosexologia
Máster Oficial en Nutrición Humana y Salud
Profesora colaboradora Fundación Universitaria del Bages, FUB Manresa
Co-directora y co-fundadora de FisioFit Woman

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4 comments

  • Hola Irene,

    No creo que la mejor solución sea fortalecer, mas bien tonificar, no?

    Desde cuando necesita el suelo pélvico tener fuerza?? Vas a lanzar pelotas de ping pong??

    Un saludo.

    • Hola Daniel,
      Gracias por tu comentario. Efectivamente el suelo pélvico debe tener la tonicidad suficiente como para ejercer su función, la de sostén de los órganos de la pelvis menor y amortiguar la presión. Aun así, hay casos en los que las mujeres, si no tienen tono, y aún más importante, hasta que lo recuperen, deben poder contar con una herramienta de protección para, por ejemplo, frenar un escape de orina ante un… estornudo.
      Es en ese momento de transición durante la terapia que la maniobra de Knack puede ser interesante.
      Espero haber aclarado tu duda.
      Muchas gracias,
      Un saludo pra ti también.

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