EN SUELO FIRME

Hoy tenemos la suerte de entrevistar a En suelo firme portal web especializado en el cuidado del suelo pélvico que tras casi un año y medio desde su creación ya recibe unas 6000 visitas diarias.

Primero de todo agradecerte que colabores con nosotras en el blog de FisioFit Woman.

Sois un tándem de tres mujeres, ¿Cómo nace En Suelo Firme?

¿Conocéis esa expresión de “los planetas se alinean”, verdad? Pues algo parecido nos ocurrió a nosotras.

En Suelo Firme somos María, experta en Marketing y madre de dos hijos que ha sufrido en primera persona –y superado- una disfunción de suelo pélvico; Laura, fisioterapeuta especialista en Pelviperineología, y Pilar, enfermera y matrona, supervisora de partos del Hospital de Manacor.

María es el nexo entre nosotras tres y es quien, tras sufrir en primera persona una disfunción de suelo pélvico y pasarlas canutas buscando información y especialistas que le ayudaran a superarlo, tuvo la idea de unir nuestra energía, vocación y profesionalidad en una plataforma web dedicada en exclusiva a la salud del suelo pélvico y en la que, de forma fácil y didáctica, hombres y mujeres pudieran acceder a información de calidad y consejos profesionales, para prevenir y/o superar sus problemas perineales.

Ante un proyecto tan atractivo, Laura y Pilar no se lo piensan dos veces y se embarcan en En Suelo Firme, manteniendo en paralelo su actividad sanitaria como fisioterapeuta y matrona, respectivamente.

¿Cuál es la importancia del cuidado del suelo pélvico en la mujer?

Cuidar el suelo pélvico es necesario para que este conjunto de músculos, junto a otros elementos, que cierran la pelvis en su parte inferior, pueda llevar a cabo las importantes funciones para las que está diseñado. Funciones que, a menudo, pasan desapercibidas en nuestro día a día hasta que no aparece el problema, la disfunción.

Un sencillo ejemplo: nuestros dientes tienen la función de masticar el alimento y no es preciso quedarnos desdentadas para tomar conciencia de lo necesarios que son, ¿verdad? Sin embargo, con el suelo pélvico no ocurre así.

Es muy frecuente que la mujer empiece a preocuparse y ocuparse del cuidado de su suelo pélvico una vez que siente que alguna de esas funciones (desconocidas para la mayoría) está fallando:

  • La continencia: de orina, de gases, de heces.
  • El sostén de los órganos pélvicos (vejiga, útero, recto), con el consiguiente descenso, o incluso salida al exterior, del órgano, lo que llamamos prolapso.
  • La función sexual, con la aparición de anomalías como el dolor en las relaciones, la dificultad o imposibilidad del coito, las alteraciones de la sensibilidad, la dificultad para llegar al orgasmo, etc.

Además, el suelo pélvico juega un papel importante en el parto, lo que sería una cuarta función, la reproductiva: cuando la mujer posee unos músculos perineales en buen estado (con su tono, fuerza y flexibilidad adecuados) y cuenta con una adecuada propiocepción de los mismos (sabe dónde están, cómo se contraen y cómo se relajan, y lo puede hacer a voluntad), esto ayuda al bebé a rotar su cabecita en el canal del parto, desencadenando el reflejo uterino de eyección fetal; y, junto a la libertad de movimiento y una postura de expulsivo adecuada, facilita la progresiva distensión del periné para que el bebé salga al exterior, minimizando desgarros y episiotomías.

EN SUELO FIRME

Y, si una mujer quiere empezar a cuidar su suelo pélvico, ¿Cómo puede empezar a cuidarlo?

En primer lugar, necesita conocer qué es el suelo pélvico y para qué sirve, es decir, las funciones de las que hablábamos hace un momento.

Después, aprender a localizarlo, sentirlo, saber cómo se contrae y cómo se relaja, y ser capaz de hacerlo a voluntad.

En tercer lugar, saber cuáles son los hábitos perjudiciales para el suelo pélvico y empezar hoy mismo a evitarlos. Me refiero a factores de riesgo como el sobrepeso, la tos crónica, los deportes de impacto (correr, saltar), las hiperpresiones abdominales en general (y los ejercicios abdominales clásicos en particular), el estreñimiento, etc.

Y, en cuarto lugar, entrenarlo de manera global y específica con las diversas técnicas disponibles en la actualidad: ejercicios de suelo pélvico, trabajo adecuado del core, corrección postural, Hipopresivos, Reeducación Propioceptiva Pelviperineal; y los diferentes recursos a nuestro alcance: biofeedback, electroestimulación, ejercitadores Kegel, etc.

Además, esa mujer que decide empezar a cuidar su suelo pélvico, debe averiguar si se encuentra en una etapa de riesgo para su salud pelviperineal, como lo son por ejemplo el embarazo, el posparto, la menopausia, el periodo pre y postquirúrgico tras una intervención abdominal (histerectomía, cirugías digestivas, operaciones de prolapso, etc). Si es así, lo más recomendable es acudir a un Fisioterapeuta especialista en este campo, para que valore el estado concreto de esa mujer y le ayude a diseñar un plan de tratamiento específico.

El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico es clave para la prevención y tratamiento de muchas disfunciones que pueden aparecer en la vida de una mujer, ¿existe algún autotest para conocer cuál es el estado del suelo pélvico?

Por lo general, no somos partidarias de fomentar el autodiagnóstico a través de tests online o Apps, pues en primer lugar creemos que son los profesionales sanitarios quienes están capacitados para entrevistar, valorar y diagnosticar y, una vez hecho esto, poder prescribir los planes preventivos y/o terapéuticos.

Por otra parte, la salud del suelo pélvico es algo complejo y global que depende de varios factores, no simplemente de unos músculos concretos y aislados que haya que fortalecer o tonificar.

Esta zona de nuestro cuerpo, además de recibir muchas presiones, funciona de manera coordinada con otras, como por ejemplo el diafragma, uno de los músculos más potentes del cuerpo, y si la relación entre ellos no es la adecuada, por mucho que ejercitemos los músculos del suelo pélvico, no lograremos su funcionamiento correcto.

En cualquier caso, podríamos citar una serie de cuestiones que, de ser respondidas afirmativamente, podrían sugerir a la mujer que necesita acudir a un profesional sanitario.

  • ¿Orinas más de 7 veces al día?
  • ¿Necesitas levantarte por la noche para orinar?
  • ¿Las ganas de hacer pis son imperiosas y sueles apresurarte al WC?
  • ¿Necesitas hacer esfuerzos para retener la orina, los gases o las heces?
  • ¿Se te escapa la orina (o gases/heces) al toser, reír, saltar, correr, coger pesos…?
  • ¿Sueles orinar “por si acaso” habitualmente?
  • ¿Se te escapa alguna vez la orina sin darte cuenta?
  • ¿Sientes pesadez vaginal al final del día?
  • ¿Has notado que sobresalga algo anormal por la vagina?
  • ¿Percibes ruidos vaginales al hacer ejercicio o mantener relaciones sexuales?
  • Tras darte un baño (piscina, bañera, mar…), ¿has sentido que, pasado un rato, salía agua de la vagina?
  • ¿Has tenido un parto vaginal?
  • ¿Te practicaron una episiotomía y/o utilizaron fórceps/ventosa?
  • ¿Sientes dolor en las relaciones sexuales?
  • ¿Te cuesta alcanzar el orgasmo o crees que su intensidad ha disminuido?
  • ¿Realizas esfuerzos para defecar?
  • ¿Tu madre, abuela, hermanas… han tenido/tienen problemas de suelo pélvico?
  • ¿Sufres cistitis repetitivas?
  • Realizas o has realizado durante tiempo prolongado actividad física de impacto o hiperpresiva (correr, saltos, abdominales tradicionales, crossfit, etc.)

Una pregunta que nos hacen bastante los alumnos en los cursos que impartimos sobre Actividad física y salud en la mujer, ¿Cómo puede influenciar la actividad física en la salud pélvica de la mujer?

Nadie pone en duda los múltiples beneficios que se derivan de la actividad física, pero en el caso de la mujer (y más si esta presenta ya alguna alteración perineal) hemos de prestar especial atención al tipo de ejercicio que incluimos en los planes de entrenamiento.

No hay que demonizar ningún deporte, porque todo dependerá de quién lo realiza, cómo lo realiza y por qué lo realiza. No nos gusta generalizar, y es que no le diremos lo mismo a la atleta que vive del running, que a la chica sedentaria que ha decidido empezar a correr para quitarse unos kilos de encima. La primera tendrá que seguir corriendo pero le enseñaremos a compensar el impacto en su suelo pélvico y vigilaremos el resto de factores de riesgo; a la segunda le propondremos otro tipo de entrenamiento aeróbico para perder peso y, además, le enseñaremos a tonificar y fortalecer su core y su suelo pélvico.

Parece increíble, pero todavía hoy en día existen profesionales que recomiendan a las mujeres realizar ejercicios y deportes lesivos para el suelo pélvico sin enseñarles cómo compensar los daños.

Y por último e introduciendo una entrada que tenemos pendiente de publicar en el blog. Suelo Pélvico y sexualidad, ¿Qué me dices?

En primer lugar, que la función sexual, como hemos visto antes, es una de las importantísimas funciones del suelo pélvico, de modo que, si queremos disfrutar de una vida sexual plena, es preciso que nuestros músculos –y el resto de componentes del suelo pélvico- estén en las mejores condiciones posibles.

Y precisamente, uno de los mejores ejercicios para entrenar la musculatura perineal, es el orgasmo, como explicamos en este artículo del blog de En Suelo Firme: http://www.ensuelofirme.com/uno-de-los-mejores-ejercicios-de-suelo-pelvico-el-orgasmo

Así que, si estás leyendo esto y crees que la calidad de tus relaciones sexuales podría estar viéndose afectada por alguna alteración en tu suelo pélvico, no lo dudes y deja de lado prejuicios y tabúes: la mayoría de las disfunciones perineales pueden superarse.

Muchas gracias chicas de En Suelo Firme

Laura Rojas
Fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, coautora del blog de En Suelo Firme.
Twitter: @ensuelofirme

 

Más información en :
www.fisiofitwoman.com

info@fisiofitwoman.com

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